Top 8 pastelerías por barrio
Trastevere: Biscottificio Innocenti (desde 1920), Roscioli Caffè. Centro: Regoli (Esquilino, rey del maritozzo), Boccione (Ghetto judío, tarta de ricotta). Prati/Vaticano: Pasticceria De Bellis. Monti: La Bottega del Caffè. Testaccio: Barberini, Andreotti (via Ostiense, cola fuera).
Qué pedir para desayunar
Cornetto vuoto/crema/cioccolato/marmellata (croissant: vacío/crema/chocolate/mermelada) — €1.20–1.80. Maritozzo con la panna (bollo dulce relleno de nata montada) — €3–5, el icono romano. Sfogliatella. Cannolo siciliano. Crostata. Con espresso (€1.20) o cappuccino (€1.50).
El maritozzo: el dulce símbolo de Roma
Un bollo dulce abierto y relleno de tanta nata que rebosa. €3–5. Los mejores: Regoli (Esquilino, el original), Roscioli Caffè (centro), De Bellis (Prati). NO es invento turístico — los romanos lo comen desde hace 500 años.
Etiqueta del desayuno
Los italianos desayunan dulce, nunca salado. Nada de bacon o huevos por la mañana — eso es el almuerzo. En la barra (€1.20) cuesta mucho menos que sentado (€3–6). El cappuccino es solo para el desayuno — nunca después de las 11, nunca después de las comidas. Pedirlo a las 16 te delata como turista.